Durante los siglos XIX y XX, la población de Peñíscola se vio mermada significativamente como consecuencia de diferentes epidemias sufridas. Paralelamente hay que mencionar otras catástrofes que supusieron una merma en la población masculina como son los marineros fallecidos en los diferentes temporales ocurridos durante ese período.
Respecto a los temporales que se tienen documentados, cabe mencionar los siguientes, en los que hubo un número considerable de fallecidos.
- Año 1883, el denominado temporal de la Purísima, del 8 de diciembre, con 48[1] fallecidos.
- Año 1885, el temporal del 4 de octubre con 23[2] fallecidos.
- Año 1891, el temporal del 21 de diciembre con 10[3] fallecidos.
- Año 1911, el denominado temporal de la Candelaria, del 31 de enero, con 34[4] fallecidos.
Esto supuso que en un período de menos de 30 años, hubo un descenso en la población masculina de 116 hombres, cuando el censo medio poblacional en ese período rondaba los 1.553 hombres, que en porcentaje supone un 7,5 %.
A este descenso poblacional masculino hay que añadir la merma sufrida, en ambos sexos y con incidencia en todos los tramos de edad, como consecuencia de las diferentes epidemias de las que se tiene constancia, siendo éstas las siguientes.
- Año 1855, epidemia de cólera morbo, número de fallecidos indeterminado.
- Año 1875, epidemia de viruela con 140[5] fallecidos.
- Año 1884, epidemia de sarampión, número de fallecidos indeterminado.
- Año 1885, epidemia de cólera morbo con 54[6] fallecidos entre el 28 de julio al 12 de septiembre (46 días).
- Año 1890, epidemia de sarampión, número de fallecidos indeterminado.
- Año 1914, epidemia de sarampión, número de fallecidos indeterminado.
Como puede apreciarse ha habido unas cuantas epidemias con víctimas mortales, que en la mayoría de los casos suponía una gran alarma social, y desvelos para su erradicación por parte de las autoridades y los servicios sanitarios de Peñíscola[7]. En lo que respecta a la epidemia del cólera morbo-asiático de 1885, se ha podido establecer un cuadro con los fallecidos por tramos de edad, por sexo y todo ello en contraste con la población total[8], cuyo análisis da como resultado los siguientes gráficos.




[1] Véase el artículo “El temporal de 1911” de Alfred Ayza, publicado en la Revista Peñíscola Ciudad en el mar, suplemento especial nº1 de diciembre de 2011, p. 11.
[2] Ibídem.
[3] Ibídem.
[4] Véase el artículo “El Temporal de la Candelera” de Vicente Oms Llaudís, publicado en la Revista Peñíscola Ciudad en el mar, suplemento especial nº1 de diciembre de 2011, pp. 15-32, que en su pág. 24 se da por cierta y documentada esta cifra.
[5] Dato obtenido del libro de registro de defunciones del Juzgado de Paz de Peñíscola.
[6] Ibídem.
[7] Véase el artículo “Método curativo del cólera morbo-asiático (1855)” de Vicente Oms Llaudís, publicado en la Revista Peñíscola ciudad en el mar, nº 162 de julio de 2010.
[8] Dato obtenido de las cifras de población y censos demográficos, concretamente en el apartado de las alteraciones de los municipios en los Censos de Población desde 1842, del Instituto Nacional de Estadística, referido al año 1880.
Vicente Oms Llaudís
Artículo publicado en la revista cultural Peñíscola, número 199 (septiembre – 2019)

