Tras el intenso bombardeo sufrido por la plaza de Peñíscola durante su ocupación por las tropas francesas, el 19 de abril de 1814 se firmó el tratado acordado entre el mariscal Suchet y lord Wellington. Entre las acciones previstas figuraban la rendición, entrega y abandono de la plaza por parte del ejército francés.

Las tropas estaban bajo el mando del capitán Hardy, que asumió el control tras la muerte del gobernador francés de la fortaleza, víctima de la célebre explosión ocurrida en una de las dos torres de acceso al castillo. Aquel episodio quedó descrito con detalle por Leandro Fernández de Moratín, testigo presencial, durante el bombardeo dirigido por las fuerzas del general Elio en el sitio de Peñíscola.

El reconocimiento de la plaza tuvo lugar el 11 de mayo de 1814 y fue realizado por el comandante de Ingenieros D. Francisco Menar, quien levantó y firmó un inventario fechado al día siguiente. El documento, conservado con la referencia AHN.DIVERSOS-COLECCIONES, 139, N.22., se transcribe al final de este trabajo.

El texto se divide en dos partes. La primera ofrece una descripción minuciosa de las fortificaciones y de las obras destinadas a la defensa. La segunda recoge la relación del material conservado en el parque de ingenieros.

Su valor principal reside en la recuperación de nombres de baterías que el paso del tiempo había relegado al olvido, como la batería del Ros, la batería de la Albufera o la batería del Príncipe de Roma.

El inventario también permite situar el antiguo almacén de la sal y documenta la existencia de garitas y torres desaparecidas durante el bombardeo del general Elio, además de aclarar el uso de determinadas estructuras, entre ellas el pequeño arco de acceso a la plaza de Santa María.

La descripción de las fortificaciones y de otros edificios ofrece, en conjunto, una imagen precisa de la configuración de la fortaleza anterior a la invasión francesa, reflejando su estado a finales del siglo XVIII.  

Peñíscola 12 de mayo de 1814

Reconocimiento e Inventario de la Plaza de Peñíscola hecho el día 12 de marzo de 1814.

Plaza de Peñíscola

Estado de la fortificación de dicha plaza en 12 de mayo de 1814

Las inmediaciones del frente de tierra se hallan defendidas por una inundación, motivada con haber contenido el desagüe del pantano y acequia, con una palizada construida con estacas clavadas y dos diques de arena revestidos de tablas y fajos de cañas.

Al extremo del dique de la parte del cerro se ha construido un pequeño rediente con pipas; detrás de estos diques y palizada se ha hecho un reducto grande con pipas, gasones y arena de cuatro varas de ancho, y capaz de contener 40 hombres. En el arrecife hay arruinados varios barcos mercantes.

Entre la Batería de Fernando VII y del Maset está en la parte externa el muelle en donde se ha hecho una plataforma para un cañón de campaña y se ha encontrado un depósito de piedra yeso.

Entre la Preciosa y Batería de Santa María se han construido dos espaldones para la comunicación hasta los barcos.

La fuente que está al pié de la Batería de Santa María está arruinada por algunos balazos; e igualmente el caballo de frisa y palizada que está bajo la muralla de San Vicente. El rastrillo de la Preciosa, la palizada y la mayor parte de las cañoneras están muy destruidos, así como las paredes que cubren y sostienen la rampa de la entrada. Se ha colocado un rastrillo en la revuelta de la subida; la contraescarpa del foso bajo el flanco de la Batería del Olvido ha sido arruinada; la escarpa de la cortina en la unión con dicho flanco ha sufrido mucho por los balazos como también el muro que corona esta cortina.

Los dos rastrillos han sido algo arruinados y recompuestos. Delante del primero se ha hecho una estacada con áncoras de diferentes buques. Entre estos dos rastrillos hay un blindaje empezado. La pared aspillada del rastrillo de la Preciosa ha sido reforzada con tierra y pipas.

La fachada de la puerta de la entrada a la plaza está algo deteriorada por las bombas, por lo demás se halla en el mismo estado que antes, e igualmente el cuerpo de guardia y puerta interior; en esta última hay un blindaje. Debajo de la bóveda de la entrada hay un tinglado para alojamiento de la tropa, y un cuarto para un oficial. Encima de la puerta quedan las ruinas de una batería destruida por el fuego de la línea; el cuerpo de guardia del oficial ha quedado arruinado por la explosión en el Castillo el 22 de febrero del presente. Detrás de la muralla de la cortina se ha edificado una banqueta de piedra seca. En la Batería del olvido o Batería de Napoleón la parte del repuesto de pólvora que mira al frente de tierra está muy destruida, lo están igualmente los merlones por la parte exterior; pero por la interior están recompuestos y reforzados en gran parte con barriles, sacos de tierra y fajos de cañas.

Las 6 cañoneras de esta batería tienen protegidas todas sus bocas con blindas y vigas de particulares; el rastrillo, la pared inmediata y el cuerpo de guardia están enteramente destruidos.

Los mentones de la 2ª batería de Napoleón o del Maset están bastante deteriorados, y recompuestos con piedra seca, sacos de tierra y fajos de caña; la barbeta que mira la mar ha sido reforzada, y se han construido las dos caras de la cañonera y un través hacia la línea de pipas y barriles llenos de tierra.

Hacia la parte más cubierta de tierra, y en los extremos de la bóveda entre las Baterías 2º y 3º hay blindajes construidos de maderos de las casas, hay otros dos junto al almacén de la sal: la pared que rodea todo este muro está muy arruinada por los balazos.

En la Batería de Fernando VII o 3ª de Napoleón las dos cañoneras de tierra, se ha sustituido una sola, de grande anchura, construida de tierra y barriles, así como el refuerzo que se ha hecho en la parte del mar.

Las dos hoyas para contener la leña se han cubierto con un cobertizo de vigas, estiércol y tierra. La entrada interior de estas hoyas está tapiada con tierra y piedras, la boca de la bóveda que entre la entrada de estas está protegida con blindas y vigas. El techo del grande almacén de pólvora está algo deteriorado por diferentes bombas, granadas. La puerta está cubierta con blindas y gruesos maderos y sobrepuestos sacos de tierra. La ventana está rellenada de yeso.

En la Batería de Benicarló se ha reforzado la barbeta y construido a la derecha un través de cajones llenos de tierra.

En la Batería alta se ha levantado con sacos de tierra parte del parapeto y se han construido a su entrada dos traveses revestidos de piedra seca y en el uno de ellos se ha cubierto una cañonera revestida con barriles; la torre que está al extremo de esta batería está derribada por la parte del mar por una bomba.

La escalera que sube al castillo está bastante arruinada por las bombas.

Entre las murallas del castillo y el escarpado del mar hay dos escaleras grandes de madera que suben al castillo. En este mismo sitio se ha suprimido la entrada del almacén número 8, y se ha restablecido la comunicación interior.

La escalera del Papa Luna está arruinada desde el puente levadizo hasta el mar. El terraplén y parapetos de la Batería del Castillo están destruidos por las bombas, y se ha construido un espaldón de piedra seca y una plataforma con dirección a la Batería del Cerro. La escalera que baja al almacén de pólvora número 7 está arruinada por las bombas; se reconoce sobre este almacén la recomposición que se ha hecho a causa de las bombas, y la puerta de dicho almacén está cubierta con blindas, gruesos maderos, tierra y piedra.

El rastrillo de la Batería del Ros o San Jaime está arruinado por las bombas.

En la Batería alta del Albufera o del Príncipe el cuerpo de guardia ha sido destruido enteramente; Junto a él hay un blindaje empezado a reforzar con tierra y piedra seca. En el parapeto se han construido merlones con barriles y sacos de tierra; el rastrillo, parte de las explanadas y el parapeto está destruido por las bombas.

En la batería baja del Albufera o Baluarte el parapeto se ha levantado como el anterior, y en medio de esta Batería se ha construido un espaldón de piedra seca.

En la plazuela del bufador hay un blindaje para la tropa al que se baja por una escalera fuerte de madera.

En la torre del bufador no se ha mudado nada, la entrada de la bóveda debajo de ella está tapada por tres hiladas de blindas y vigas viejas, y se ha sobrepuesto tierra y piedras.

Sobre la Batería del Rey de Roma o del Papa Luna se ha construido un grande espaldón revestido de buena mazonería, y a más otros dos espaldones hechos de pipas; en suma la batería del Papa Luna ha sido recompuesta con piedra seca, barriles, pipas y fajos de cañas, y detrás de la torre se ha construido un espaldón de piedra seca donde se ha colocado un obús; diferentes pedazos y espaldones de esta Batería han sido arruinados por algunos balazos. La torre de Luna ha sido rodeada de una pared, y una garita que quedan en buen estado.

A la derecha de esta última Batería se encuentra una pequeña bóveda que se empezó a reforzar para hacer un cuerpo de guardia. El cuerpo de guardia actual es una casa junto a la muralla rellenada de tierra hasta el nivel del terraplén dispuesta interiormente para este objeto.

La muralla de Santa Ana ha sufrido poco; la Batería de Santa Ana queda un poco destruida, una de sus cañoneras ha sido recompuesta con barriles, tierra y fajos de cañas: la muralla antigua está un poco destruida por los balazos. La parte interior está socavada en toda su longitud.

La subida que se construyó nuevamente detrás de la Batería de Santa Ana está intacta. La fuente se ha deteriorado algún tanto por una bomba, y junto a la parte de donde se saca el agua está cubierta con blindas y maderas. La fuente de debajo la Batería de Santa Ana y su entrada está como anteriormente.

Se ha empezado una puerta para cerrar la entrada a la Plaza de Santa María.

El calabozo está en buen estado, junto a él hay un blindaje de blindas y maderos, y alrededor de toda la Plaza hay otros maderos viejos, y una escalera fuerte para subir a la Batería de Santa María.

La puerta de Santa María se ha macizado; las antiguas bóvedas debajo de la Batería alta, parte se han llenado de tierra y parte se han macizado excepto la mitad de una que se ha conservado para repuesto de pólvora, su entrada está protegida por un blindaje y piedra seca; el cuerpo de guardia que está a su entrada ha sido reforzado por la parte que mira a la línea; Se ha hecho una grande cortadura entre las baterías de Santa María y Santa Ana revestida de buena mazonería; la muralla exterior se ha conservado aunque está bastante arruinada por la parte superior. Sobre esta cortadura se ha colocado un puente de madera. El parapeto de la batería baja de Santa María se ha destruido por el fuego de la línea e igualmente la garita que estaba en el ángulo; los merlones de la batería alta de Santa María han sufrido bastante, ya del tino de las piezas, ya por los balazos; han sido recompuestos con sacos y pipas llenas de tierra; a la izquierda se han construido un grueso espaldón de piedra, y a la derecha un través para cubrir el flanco.

Se ha empezado a hacer la cortadura de San Vicente sobre la puerta de Santa María; Se pasa de un lado a otro por un puente de madera y la pared aspillerada está enteramente destruida, y lo mismo sucede con la mayor parte del parapeto de la muralla, y de la Batería de San Vicente que ha sido recompuesta algún tanto. La parte de muralla que está junto al horno se ha reforzado con tierra. La entrada del horno, y la de la plazuela de la entrada a la ciudad está defendida con tres traveses de piedra seca. El techo del horno está reforzado con dos andenes de maderos viejos, bien unidos, y sobrecargado de tierra y estiércol de una vara de espesor. Este techo por la parte interior está sostenido con gruesos pies derechos con sus cruceros, también se ha edificado un camaranchón para enfriar el pan, por lo demás está como antes.

El almacén de pólvora número 14 bajo la Iglesia Parroquial tiene su entrada protegida con un blindaje de piedra seca y tierra; además su bóveda está reforzada de dos ondenes de maderos bien unidos, y tierra encima. El techo de la Iglesia está arruinado; junto a la puerta principal hay un gran blindaje forrado con tablas.

El Parque de Ingenieros, junto a la Virgen Ermitana, se ve destruido enteramente.

El horno de la prisión que está junto a esta se incendió y sus paredes están enteramente destruidas; ha sucedido poco más o menos con todas las casas particulares que servían de almacenes de víveres, y forraje, a pesar de haber procurado reforzarlas.

Las calles que no servían de comunicación quedan llenas de escombros de las casas inmediatas que han sido destruidas por las bombas.

En la Plaza de la Ermitana se ha hecho un espaldón de piedra seca para colocar una pieza de 24.

En el cementerio hay otra batería para dos piezas; pero estas dos baterías han sido muy arruinadas por las bombas, como también todo el terreno alrededor de dicha Iglesia.

Toda la parte del Castillo desde la puerta de la entrada hasta la Iglesia de la Ermitana ha sido arruinada por la Batería del Cerro que ha abierto dos brechas sobre el ángulo achaflanado del Castillo, la una contra el grande cuartel que se había habilitado para almacén, y la otra contra la bóveda que servía de hospital, todas las almenas del Castillo están destruidas, a excepción de las que están junto al asta bandera. La 1ª puerta de la entrada del Castillo está muy deteriorada, e igualmente el grueso espaldón de piedra seca que se halla a la izquierda de la entrada. La torre de la izquierda junto a esta puerta tenía un repuesto de pólvora en la parte superior; el 22 de febrero una bomba que voló el repuesto destruyó esta torre hasta la bóveda interior que está sin embargo bastante arruinada; la bóveda superior sobre la 2ª puerta ha quedado destruida; la parte superior de la torre de la derecha está muy deteriorada, y una porción de la bóveda enteramente arruinada.

Los pies derechos de la bóveda del almacén de encima de la cisterna están astillados y todos los alojamientos que no están debajo de la bóveda de piedra, están destruidos enteramente.

La 2ª puerta de la entrada y otras bóvedas que hay allí cerca se han conservado; se han hecho en ellas varios tinglados y en la puerta interior un fuerte blindaje.

En la Plaza del Castillo hay un espaldón de maderos, junto a las cocinas otros dos grandes de piedra seca en los que se han empleado los escombros de la explosión.

Una escalera y puente de madera que sirven para subir a lo más elevado del Castillo. Se han construido dos pisos en el grande cuartel que por la parte que mira a la derecha, han sido arruinados: se ha construido un tinglado en el interior de la Iglesia para colocar los enfermos, la puerta se ha cubierto con un blindaje, y la ventana que mira al frente de tierra queda tapada con sacos de tierra; igualmente se ha construido un camaranchón en la pequeña bóveda; entre el hospital antiguo y la Iglesia, y la puerta tiene un blindaje de maderos viejos.

Hay 2 ventanas claraboyas en la escalera del almacén del vino en la que se ha construido un tinglado para la comodidad de la guarnición.

Firmado: Menar.

Notas conceptuales.

Áncora: Ancla.

Baluarte: se compone de dos caras o dos flancos, y de dos semigolas o una gola.

Banqueta: Junquillo, moldura estrecha. Es una grada de tierra o piedra, que se hace sobre el terraplén inmediata al parapeto, de cuatro pies de latitud, y anchura proporcionada para que la tropa haga fuego cubierto el pecho.

Barbeta: 1. Trozo de parapeto, ordinariamente en los ángulos de un bastión, destinado a que tire la artillería al descubierto. 2. Fortificación cuyo parapeto no tiene troneras ni merlones, ni cubre a los artilleros. Es una batería sin merlones que por lo general está situada sobre una eminencia, cuya altura la cubre naturalmente, o en un frente que corresponda al mar, para dirigir con libertad los tiros a donde convenga.

Batería: es cualquier lugar cubierto de parapeto, destinado a algún número de piezas de artillería, para tirar sobre el enemigo.

Blinda: 1. Viga gruesa que con fajinas, zarzos, tierra, estiércol, etc., constituye un cobertizo defensivo. 2. Bastidor de madera compuesto de dos montantes y dos travesaños, que sirve para contener tierras y las fajinas en las trincheras.

Caballo de Frisa: Madero de regular escuadría, cilíndrico u ochavado, atravesado por largas púas de hierro o estacas aguzadas, que se usa como defensa contra la caballería y para cerrar pasos importantes. Es una especie de barrera o estacada portátil, que consiste en un madero de diez pies de largo y uno de grueso, agujereado en cruz, por donde atraviesan palos de tres pulgadas de grueso y ocho pies de largo, cuyos extremos terminan en puntas de hierro.

Cañonera: 1. Tronera para disparar los cañones. 2. Espacio en las baterías para colocar la artillería. Es una abertura dispuesta en el parapeto, para que pueda tirar el cañón. Empieza la cañonera a tres pies de altura por la parte interior, lo que se llama rodillera, y con declive hacia el exterior, en donde tiene latitud de diez pies, para que el rebufo de la pieza no maltrate los costados: la interior latitud es de dos pies y medio.

Cortina: Lienzo de muralla que está entre dos baluartes.

Escarpa: Plano inclinado que forma la muralla del cuerpo principal de una plaza, desde el cordón hasta el foso y contraescarpa; o plano, también inclinado opuestamente, que forma el muro que sostiene las tierras del camino cubierto.

Espaldón: Valla artificial, de altura y cuerpo correspondientes, para resistir y detener el impulso de un tiro o rechazo. Es un cuerpo de tierra elevado, a prueba de cañón, que se reviste algunas veces de ladrillo. Los espaldones son una especie de traveses, provechosos contra baterías de rebote.

Gasón: 1. Cascote de yeso. 2. Trozo de tierra apelmazado.

Hoya: Concavidad u hondura grande formada en la tierra.

Merlón: Cada uno de los trozos de parapeto que hay entre cañonera y cañonera. Es la porción de parapeto que se deja entre dos cañoneras. Estas se hacen ordinariamente distantes quince o dieciocho pies de centro a centro, para que el merlón quede robusto, y puedan los artilleros servir las piezas.

Obús: Pieza de artillería de menor longitud que el cañón en relación a su calibre.

Parapeto: Se forma sobre el terraplén, siguiendo la línea del cordón, de buena tierra bien apisonada, sin mezcla de piedra, con su pequeño revestimiento de ladrillo para conservarle. Debe ser tan robusto que resista a la bala del cañón; para lo cual se le da el grueso de siete varas, o de ocho si no está revestido. La altura exterior es de cuatro pies, y la interior de ocho, con declive en lo superior, de suerte que se descubra la línea de contraescarpa.

Piedra seca: La que se emplea en la mampostería en seco.

Pipa: Tonel o candiota que sirve para transportar o guardar vino u otros licores. Las candiotas a su vez pueden ser barriles de madera o vasijas de barro de dimensiones aproximadas a un metro de alto por medio de ancho.

Rastrillo: Estacada, verja o puerta de hierro que defiende la entrada de una fortaleza o de un establecimiento penal.

Rediente: Sinónimo de entrante.

Tinglado: Cobertizo

Través: 1. Obra exterior parta estorbar el paso en parajes angostos. 2. Parapeto para ponerse al abrigo de los fuegos enfilados, de flanco, de revés o de rebote.

Vara: medida de longitud equivalente a 835 milímetros y 9 décimas. En esa época la medida utilizada era la Vara de Castilla del Marco de Burgos, que consta de 3 pies, cada pié de 12 pulgadas y cada pulgada de 12 líneas

Vicente Oms Llaudís.

Artículo publicado en la revista cultural Peñíscola, número 171 (septiembre – 2012)